Otro factor importante para el desarrollo de la vida es la relación entre nuestro planeta, la masa del Sol y la distancia entre ambos, ya que la masa de las estrellas determina la cantidad de energía que liberan. Para que os hagáis una idea, si mantuviéramos fija la distancia Tierra-Sol y aumentáramos la masa del Sol en un 20 por ciento, la Tierra sería más caliente que Venus. Si la redujéramos la masa del Sol en un 20 por ciento, la temperatura de nuestro planeta sería similar a la de Marte.

Qué suerte la de vivir en la Tierra. Son tantas las características únicas e imprescindibles con las que cuenta nuestro planeta, que ni el más ciego (metafóricamente hablando) es inmune a la pregunta: ¿Y es todo casualidad?