Publicado Por Luis Ignacio Díaz el 25 nov, 2011

Bien sé que apenas le he dedicado el tiempo que debería al blog, todo comenzó allá por principios de septiembre. Pero es que el cambio ha sido grande e inesperado, mis cavilaciones no eran más que un irreal boceto de lo que estaba por llegar.
Y aunque parezca mentira, los exámenes también están en el descansillo, a punto de llamar a la puerta. Por eso, no tengo más remedio que apartar todo de mi mesa y tan solo ocuparla con libros, apuntes e ideas. El blog, las redes sociales y todo lo demás han de avanzar hacia el banquillo.
Nos volvemos a ver allá por finales de Diciembre.
Sed felices.