“Cada día sabemos más y entendemos menos.”
A. Einstein
Que Steve Jobs puede ser excesivamente directo, es bien conocido, pero lo que le dijo a George Bodenheimer está fuera de cualquier orden lógico.
En 2006 Disney compró Pixar, por lo que Jobs pasó a ser el mayor accionista unipersonal de la compañía de Mickey Mouse. Ante esta tesitura, en la primera reunión después de la adquisición, uno de los miembros de la junta directiva (George Bodenheimer, presidente de ESPN) decidió presentarse a Steve. Esta fue la conversación:
“I am George Bodenheimer,” he said to Jobs. “I run ESPN.” Jobs just looked at him and said nothing other than “Your phone is the dumbest f**king idea I have ever heard,” then turned and walked away.
“Soy George Bodenheimer”, dijo a Jobs. “Dirijo ESPN”. Jobs simplemente le mira y no dice más que “Tu teléfono es la idea más jodi**mente idiota que he oído nunca”, entonces se dio la vuelta y se marchó.
(traducción propia).
Según parece, Steve se refería a este teléfono, y para confirmar sus dotes adivinatorias el mentado dispositivo acarreó unas pérdidas de más de 135 millones de dólares.
Artículo completo
El 24 de junio de este año, el periódico digital The Huffington Post publicó una gacetilla titulada: “You Never Learn Anything While You Are Talking” o lo que es lo mismo “Nunca aprendes nada mientras estás hablando”. A decir verdad, este artículo estaba enfocado enteramente a un público emprendedor y me gustaría mantener este espíritu en el artículo que hoy os escribo, no obstante, creo que la idea fundamental es aplicable a cualquiera, independientemente de su condición laboral, civil, o del tipo que sea.
En realidad, su práctica es cotidiana, no sólo sucede en las grandes reuniones, sino que también en el día a día podemos observar que cuanto más habla alguien, menos gente escucha, y por lo tanto, menos gente aprende, es ni más ni menos que un peligroso círculo vicioso que lleva a la desconexión total del interlocutor y la audiencia. En otras palabras, la comunicación no surge a no ser que ambas partes practiquen el arte de escuchar, que Brian Tracy resume en las siguientes claves básicas:
Lo peor de todo esto es cuando tú tomas el testigo y definitivamente comienza tu exposición, es importante recordar que incluso los mejores comunicadores no consiguen que la gente escuche con más del 25% de su atención, lo que a la larga, se convertirá en un recuerdo lejano, borroso y empujará al fracaso tu argumentación.Por esta razón, también hay otras cosas que puedes hacer para animar a otros a escucharte de forma más atenta:
No es sólo una cuestión de educación, también lo puede ser de un bien entendido egoísmo. Escucha para aprender y para descubrir los defectos del adversario si fuera necesario. No hables demasiado, deja siempre algo por decir, que nunca tu auditorio se lleve todo lo que puedas ofrecer, permíteles la intriga y sobre todo, déjales hablar, conoce mejor para aportar un argumento mejor enfocado y dirigido. En cualquier aspecto de tu vida.
Artículo completo
Escribir es una tarea envolvente, meticulosa y delicada. Nunca improvisada.
Artículo completo